jueves, enero 05, 2006

Como único testigo, queda un cadáver. Vagando por ahí, hay un fantasma.
Ha sido un g(s)usto.

TAPAS DE LIBROS IMAGINARIOS
Nueva sección en El Fantasma. Poco a poco, cada uno tendrá su libro. Paciencia y atención. Ya tiene su ejemplar Inx y Oliverio.
Ofuscados y malhumorados, joderse.

miércoles, enero 04, 2006

CAMBIO DE VIDA
Dos años se cumplen el próximo 8 de enero. Dos años de vivencia blog.
Como todo cumple ciclos, no voy a contradecir la norma natural de la existencia. Tiempo de Descuento muda, deja de existir para convertirse en otra forma de abordar las palabras. Desde hoy, podrán leer los ocacionales textos de éste escriba en Incontinente, residuo textual de un tiempo descontado.

EX-LIBRIS
Re ordenar textos es como revolver dentro de cajas y cajones de un escritorio olvidado. Al armar nuevamente El Fantasma, descubrí una sección que no había considerado con cortesía suficiente. Pero estaba ahí, en espera. Bien, en esa sección publicaré los posts de Tiempo de Descuento vinculados a literatura, cultura y afines, también textos que tengan algo de visión crítica o un disconformismo visceral. La idea me la regaló Bardamu, al que debo la lectura de Tadeys.

martes, enero 03, 2006

CAMBIO DE ROPAS
Parece que el servidor de BlogNeo.com ha muerto. Por lo que se acabó la rabia, y comenzó la furia de mi complejo trabajo para recuperar y ordenar textos de El Fantasma
que, desde hoy, lucirá ropas de WordPress.

lunes, enero 02, 2006

Formación docente
Gráficos y sugerentes mensajes para los educadores.

BILLY BOND Y LA PESADA
Me gusta el Cielo por el clima, pero prefiero el Infierno, por la compañía.

el fantasma esfumado
Por alguna sinrazón blogneo.com está off line. De esta manera el fantasma (el site donde publico) se ha evaporado, espero que temporalmente. Hoy es feriado en USA, a ver si mañana lo reparan o levantan la huelga. Caso contrario, volveré a publicar en otro ámbito todo el material. Que sea lo que los bits quieran.

KULTURA Q EN ÉPOCAS K
La paranoia montoneril está de moda. Algo así como una investidura seria, patriota, a punto de explotar en señalamientos osados. Por algo ha caído en desgracia la Lilita, desplazada a un rol simpático de ex obesa que volvió de la grasa, para contarlo. Y en este shopping de principios de año (en la debacle quinchística de su ámbito poco sano), gotean los rumores sobre la enfermedad presidencial. Que ya tiene fecha de vencimiento, que el colon está más que podrido, por lo que la operación anti Scioli toma sentido. Si el manquito renuncia, el contubernio senatorial elegirá a Santa Cristina Fernández de K como nueva presidente del senado. Llegado el momento de enterrar al pingüino con todos los honores, asumirá la susodicha como la segunda presidente mujer de la República, una nueva chabelita, esta vez a la salsa Louis Vuitton. Que los Champs-Elysées nos amparen, vade retro Hermès, juira Chanel, juira. La patria en el sendero de la perdición Q: gritan como el tero, lejos del nido, cuando en realidad está vacío, en él no hay huevos, ni nada por qué gritar.

domingo, enero 01, 2006

Los ángeles no cumplen años, sólo festejan la fragilidad del mundo.

El 2006 comienza cuando usted llega. ¡Salud!

viernes, diciembre 30, 2005

Embolsó y se fue hasta febrero. Que lo disfrute, bien que lo merece. Pero un detalle, ahora sí está en deuda con el festejo por el premio negado. Por lo menos un asado, que bien realizaré como experimentado parrillero. Al gran Nielsen salú, hic.

Alguien me habla y menciona
los umbrales...

Por un instante ideal, de intensa calma.

miércoles, diciembre 28, 2005

Diseño embrutecedor
Science navega en el barco de las subvenciones del Departamento de Estado. Si el diseño inteligente, místico, nimio, elemental, pretende explicar la importancia del emperador democrático, no sólo estamos fritos, también quemados hasta la médula. Chomsky advierte, y el mundo se deshace trémulo, en estertores, a manos de fenómenos inabarcables.

Visita crédula inaceptable:
28 diciembre 13:54 The Church of Jesus Christ, Estados Unidos

Siempre habrá algo que escribir.
La perorata del fin de año ha llegado. Consciente o no, se repasan los hechos destacados e hirientes de la vida. Adviene la furia, el arrepentimiento, una vergüenza ácida y lo peor: la frustración incomparable de hacer lo cotidiano creyendo en la continuidad bastarda de la existencia. Pero todo tiene un límite. Sin sutilezas, hoy pensé en la muerte. Sentado en el living, tomando la infusión gauchesca que acompaña a las adormiladas manos. Era demasiado temprano, con un destello violeta de la noche aclarándose en plantas y paredes. Pájaros a los gritos, y el perro –siempre él- con su cara atónita preguntándome si lo sacaba a pasear. Sin respuesta, volvió al pie de la cama, donde nos custodia de fantasmas y pesadillas.
Todo lo hogareño estaba suspendido, esperando a que defina mi estado. Podía morir, pensé, y los objetos nada señalarían del pasado, salvo las fotos, que son bastante pocas. Rehúyo a la cámara, o quien la maneja sabe que nada interesante hay en mi semblanza. No tengo vocación de documento gráfico. Bien o mal, no temí morir, sino hacerlo en ese preciso instante de quietud. Como que todo estaba dado para dejar de latir, para caer desde la silla como un bulto informe. Tomé mi pulso. Una, dos, tres veces. Era obvio que estaba alterado pero, ¿por qué? Nada decisivo ocurriría (de hecho, una cierta paz no deja de asombrarme), y nada pasó. Con la exaltación expresa, abrí la ventana, contemplé la lenta transformación del mundo desconocido de la noche. Y me dije:
-Debo escribir más.
Y supuse que el que hablaba era otro, un imperativo de noble voz. Tal vez así haría caso, y me dejaría de desgranar la vida un año más. Pero lo importante no asiste a las páginas posibles, por lo que me inquieto sí, tranco las ventanas de la mente. Creo que nada alcanza para terminar un libro. No sobran días, ni noches.
Ahora quiero que llueva, que diluvie por un tiempo, inundando aquél pasado desvanecido sobre los hombros. No sé si soy feliz, ni pleno, ni completo. Me molesta pensar así, es una obstrucción a la libertad de continuar palabra tras palabra. Pero si es hora de morir, que así sea, no temo a la quietud ni a la abstracción infinita de una idea.

En un estado intermedio de esa evolución, ya el protohombre especuló sobre la vida, el conocimiento, tiempo y futuro. Puede que yin y yan (su símbolo inclusive), sea el primer sistema filosófico de tal fenómeno. Eso no explica las cosas de hoy, salvo el invento más revolucionario, comunicante y a la vez incierto: el bit, cuyo contenido básico es un sí/no, un +/-, un algo sin forma cercana, pero cuyo agrupamiento en perspectiva, asiste a los sentidos unívocos. Quizás se trate de un elemental mensaje del pasado, recurrente, primitivo.

Si el hombre es consecuencia de una fusión orgánica (de la posesión absoluta de uno en otro), los problemas se multiplican ya no por dos, sino por cuatro o cinco. O tal vez, se eleven al cuadrado, con más precisión. En apariencia, el dilema ético puede plantear una inquietud sombría: si el cerebro funciona en conflicto de partes (sí/no, amor/odio, consciencia/inconsciencia, por citar algún ejemplo), ¿los trastornos de personalidad son un estado de normalidad, mientras que el racional análisis bifocal histórico sería una negación de la dualidad proveniente de la fusión? ¿Serán los asesinos seriales (y fundamentalmente aquellos que dicen escuchar una voz, un mandato interno) los dioses de una nueva civilización contradictoria?

Mitad y mitad fue suficiente
La antropología genética taladró las bases del darwinismo: monos y humanos, ni parientes lejanos. En el nuevo llano, en la incertidumbre mundanal, Tino especula (de manera figurativa y no tanto) respecto al ser bipolar, la función gemela, fusiones y evoluciones varias.
(¿El "deme dos" argentino -como turista del uno a uno- sería un síntoma involutivo?)